Abandoné el proyecto después de 5 cortas entradas. ¿Por qué?
Pensé que todo estaba yendo mejor y ya no sentí la necesidad de externar lo que sentía, luego vi que no era así. Todo se fue en picada. Sí, aún más. Y me fui al extremo, ahora ya no quería externar nada de lo que sentía porque estaba demasiado deprimida como para recordarlo mientras escribía.
Hoy no quiero hablar de todo lo que pasó, lo mucho que dolió, lo mucho que aún duele, el hermoso re encuentro y el insesante pensamiento de saber si estoy haciendo lo correcto y, en todo caso, si lo estoy haciendo bien.
Hoy sólo quiero hablar de todo eso que hace que no duerma bien, que tenga la cabeza en otro lado y no ponga atención a lo que debería. Desde que tengo memoria, nunca me ha gustado ahondar en preguntas como ¿Qué hay después de la muerte? ¿Dios existe? ¿El universo se creó en 7 días o por el BigBang? ¿Y si fue por el BB, de donde surgió si 'no había nada'? ¿Qué es la nada, cómo surgió, qué hubo antes de eso? No voy a negarlo, es muy interesante y morboso hablar de ello, intrigante. Pero a final de cuentas, cuando pones a pensarlo de una manera más personal, intentando saber cómo todo eso forma parte de tu persona, me estresa, porque sé y estoy consciente que nunca sabré la respuesta. Ni siquiera cuando muera, porque aunque es lindo pensar en una vida después de la muerte, la lógica me dice que cuando suceda mis recuerdos desaparecerán con el último shock que mi cerebro mande a mi cuerpo.
Así que por eso trato de no pensarlo mucho y sólo vivir lo que está pasando, si ya estamos en este mundo, pues hay que aprovecharlo... ¿será?
Aunque hace poco me di cuenta que no tenía que complicarme la vida con preguntas tan existencialistas, cosas mucho más sencillas me tumbaron igual o peor que todo lo anterior.
El amor de mi vida.
Esa persona por la cuál no dejo de preocuparme ni en la que dejo de pensar. Esa persona que sin importar nada, me alegra el día con sólo ver su risa y el brillo de sus ojos. Él a quien adoro abrazar... a quien extraño hacerle mimos en el cabello...De quien extraño su amistad y sentirme como una de las personas más importantes de su vida...
Después de todo lo que pasó, me pregunté muchas cosas: ¿Por qué? Principalmente. ¿Hice algo que te alejara? ¿Era mejor que yo? ¿Ya no me amabas? ¿Ya no me quieres? ¿Desde cuándo?
Lo peor o la diferencia de estas preguntas a las otras tan generales... es que éstas sí tienen una respuesta.
Y él no me la dirá.
Y yo no la sabré.