Por mucho tiempo estuvimos saliendo sin ser formalmente nada. Yo era (soy) una indecisa que no estaba segura de lo que quería. Bueno, realmente sabía que quería estar a tu lado, pero me daba miedo que no funcionara y todo terminara mal o que yo terminara lastimándote.
La cosa es que, cuando por fin quise que sólo fueras mío, que nadie más pudiera reclamarte de su lado, cuando quise que todos supieran lo feliz que me hacías y lo mucho que te amo, fue un día por la tarde cuando me acompañaste al centro.
Fuimos a comprar material que ocupaba y mientras caminamos entre los rollos de tela, te pregunté algo y terminé diciendo '¿no, mi amor?' Sentí una hermosa sensación poder llamarte así, desbordar mi amor en palabras...
Pero no contestaste. Claro que eso me hizo sentir un poco mal pero entendí que era confuso para ti, después de tanta vuelta que te había hecho dar en todo el asunto de ser o no novios.
Sin embargo, poder dirigirme así a ti, con tal naturalidad, con tanto sentimiento, fue de las cosas más bonitas que he sentido, porque a pesar de considerarme sentimental, no soy mucho de expresarlo con cualquier persona y contigo... Contigo ha sido desde casi siempre.
Aún ahora, tan distantes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario